La historia de este festejo se remonta a 1958 cuando Patricia Bays Haroski, de Deerfield, una secretaria en una compañía de seguros, olvidó el cumpleaños de su jefe, el cual también era su papá.

A raíz de este pequeño desliz propuso registrar la fecha en la Cámara de Comercio de Estados Unidos. Cuatro años más tarde, el gobernador de Illinois (Estados Unidos), Otto Kerner, apoyó su idea y lo estableció oficialmente.

No solo quería celebrar ante la sociedad las características que llevaron a su padre a ser un buen patrón, sino que buscaba enaltecer las habilidades, competencias y características de las buenas cabezas de las empresas estadunidenses.

 

¡Felicidades a todos los jefes!

 

Fuente: www.diainternacionalde.com