Dialogamos con Julieta Leguizamon y Franco Iglesias, integrantes del proyecto y estudiantes de séptimo año del Instituto Provincial de Educación Terciaria 76 “Gustavo Riemann” de Villa Rumipal. Ellos, junto a tres compañeros más, crearon un biocombustible económico y sustentable diseñado como alternativa para el gas, querosén, leña, y electricidad, asegurando que enciende más rápido, con mayor temperatura, y retiene más tiempo el poder calórico, dejando menos cenizas. Lo bautizaron “Ladpac”, y puede ser elaborado por cualquier persona en su casa de forma económica.

Aserrín, papel y harina, estos son los únicos ingredientes necesarios para fabricar el biocombustible diseñado por cinco alumnos del Instituto Provincial de Educación Terciaria 76 “Gustavo Riemann” de Villa Rumipal, Calamuchita, Córdoba, y que además, la invención es finalista en el certamen Soluciones para el Futuro 2018, organizado por la firma Samsung en alianza con Socialab.

El papel se convierte en una pasta con ayuda de una minipiner y la harina se mezcla con agua para formar un “aglomerado”. Todo, junto al aserrín, se une en una sola masa que luego se fracciona y se somete a un secado solar. Por último, se divide en bultos envueltos en papel de diario y el biocombustible está listo para ser usado en una salamandra o en un hogar. El proceso tarda uno o dos días y es completamente sustentable.