En el día nacional de las personas sordas, que se celebra cada 19 de septiembre para prevenir, integrar y ayudar a aquellas personas que padecen la disminución o anulación de este sentido, dialogamos con Juan Pablo Savonitti, el ultramaratonista que partió el 1 de enero desde Ushuaia con el objetivo de llegar corriendo hasta Alaska para promover y difundir la Lengua de Señas.

«Decidimos partir desde el primero de enero hacia Usuhaia, y en unos días más estaremos llegando por la Provincia de La Rioja. Ahora nos encontramos en la zona de Jáchal, Provincia de San Juan», inició comentando el atleta.

En esta causa solidaria unirá 14 países como Argentina, Chile, Perú, Ecuador, Colombia, Panamá, Costa Rica, Nicaragua, El Salvador, Honduras, Guatemala, México, Estados Unidos y Canadá. Su intención es unir el continente corriendo durante aproximadamente tres años, y a su vez, difundir la Lengua de Señas en el mundo. Brindando charlas e información a quienes desconocen sobre el tema y a los interesados en aprender sobre el lenguaje mencionado.

«Hace nueve meses y casi veinte días que estamos en camino. La idea fue justamente esta; promover la lengua de señas uniendo dos de mis pasiones que son correr y viajar. Elegí esto porque me atraviesa desde mi historia de vida. Mis padres son sordos, osea crecí en un entorno en donde era normal para mi comunicarme con este lenguaje y es por ello que quise aportar mis conocimientos», explicó.

El atleta realiza recorridos de 45 a 60 Km. diarios, corriendo entre 5 a 6 días consecutivos con descansos de 2 a 3 días. «Esa es la dinámica que llevo actualmente, tal vez más adelante cuando suba más kilómetros el cuerpo me pida un poquito más de descanso», agregó.

En cada lugar que Juan Pablo Savonitti recorre, se detiene a realizar charlas abiertas y gratuitas en auditorios, escuelas y diferentes centros vecinales promoviendo, dando a conocer y animando a las personas para que conozcan sobre esta forma de comunicarse con aquellas que padezcan la disminución o anulación de este sentido.

De esta manera busca «incluir ambas comunidades (oyentes y sordos)», brindando charlas sobre herramientas de integración y sobre todo «porque la comunicación es un derecho: Una persona sorda tiene el derecho de interactuar y comunicarse en todos los aspectos de su vida».