Desde el lunes 1 de junio autorizan a templos e iglesias a que abran de lunes a sábados en el horario de 10 a 18. No se pueden oficiar misas, se tienen que seguir haciendo de manera virtual. Aquel que quiera ir a rezar o visitar los templos puede hacerlo teniendo en cuenta las normativas de restricción.

La flexibilización de esa actividad se realizará en el marco de las restricciones existentes, respetando la terminación del documento y otras normativas, como las del día domingo, mantener el distanciamiento físico, utilizar los tapaboca y el lavado de manos.

El obispo diocesano Dante Braida detalló que de acuerdo con los protocolos previstos “los templos estarán abiertos para un momento de oración personal, individual, y para el caso de que las personas necesiten realizar confesiones”.