El 1 de agosto se celebra el Día de la Pachamama. Se trata del festejo más popular de los pueblos originarios de América Latina. El día celebra a la Madre Tierra: «Pacha» en aimara y quechua significa tierra, mundo, universo. Desde Jujuy, dialogamos con la Ingeniera Magui Choque Vilca, descendiente del gran cacique Viltipoco de Tilcara.

«Nos tomamos este día para agradecer, pero también para homenajear y pedir por la tierra, la naturaleza misma y sus frutos, prometemos cuidarla a través de rituales con comidas, bebidas y plantas», indica al respecto la Ing.  Magui Choque Vilca.

La ceremonia a la Pachamama constituye un ritual de origen ancestral, que forma parte de un sistema de reciprocidad entre el mundo material y el mundo espiritual. Para los pueblos indígenas, las ofrendas tienen un significado de reconciliación con las fuerzas espirituales, tendientes a avanzar hacia el equilibrio de los sistemas naturales, sociales y religiosos.

En este marco, el gobierno de Jujuy decretó asueto escolar y administrativo en la provincia para el 1 de agosto, cuando la mayoría de la población comienzan a honrar a la Pachamama.

La medida busca vigorizar el rescate de la cultura indígena y promover sus prácticas, que se traducen en la conservación del paisaje, el suelo, los rituales, las señas y secretos de crianza. Durante el mes agosto, las casi 350 comunidades originarias de las cuatro regiones jujeñas agradecen a la tierra a través de una ceremonia, que es sencilla pero de un sentir profundo para los pobladores.