Para apoyar a la concientización y visibilización, cada 8 de noviembre se conmemora el Día Mundial de la Dislexia. Se estima que el 5% de los niños de entre 7 y 9 años son afectados por la dislexia, una Dificultad Específica del Aprendizaje (DEA) que consiste en una serie de alteraciones de base neurobiológica, que afecta a los procesos cognitivos relacionados con el lenguaje, la lectura y la escritura con implicaciones de tipo leve, moderado o grave en el ámbito escolar. Dialogamos con Estefanía Gaitan, Prof. en Psicopedagogía. Tesista de licenciatura en Psicopedagogía y estudiante de la Lic. en Educación Especial.

El trastorno se manifiesta a la hora de nombrar letras, recitar el alfabeto o rimas simples, así como omisiones, distorsiones, lentitud y vacilaciones en la lectura. En sí, una cantidad de formas que dependen de la edad del niño y el grado de intensidad de la dificultad. Nada de esto tiene que ver con la inteligencia del niño ni sus posibilidades de desarrollo, grandes personajes reconocidos mundialmente han padecido y padecen esta dificultad.

Se asume esta problemática y se generan acciones para acompañar a los docentes, a las familias y sobre todo a los alumnos que presentan estas dificultades. Es importante poner la mirada sobre la formación de los docentes y el apoyo psicológico a las familias; la identificación de señales de manera temprana en el ámbito escolar son fundamentales para avanzar en un abordaje integral de la dislexia. Generar las condiciones adecuadas para un aprendizaje pleno es la tarea que nos convoca.