El 30 de noviembre es historia, es identidad, es actualidad. Es la fecha en que celebramos esa infusión única que está presente en más del 90 por ciento de los hogares de la Argentina, que tan bien nos hace, que no distingue edad, sexo, clase social, zona geográfica, que conecta a todos los argentinos de una forma muy particular. Dialogamos con  Carlos Coppoli, sub gerente de Marketing del Instituto Nacional de Yerba Mate.

El Mate es “muy nuestro” desde siempre; tan nuestro que merecidamente fue establecido su Día por Ley 27.117 y como fecha se eligió el 30 de noviembre recordando el nacimiento de Andrés Guacurarí y Artigas (año 1778), quien gobernó entre 1811 y 1821 la Provincia Grande de las Misiones, el territorio de la Ilex Paraguariensis (yerba mate), entonces ampliamente consumida y difundida por sus efectos benéficos físicos y espirituales.

Una de las características más destacadas de nuestra Infusión Nacional es su versatilidad y su condición de alimento natural con efectos benéficos en la salud, lo que año tras año amplia aún más el rango de consumidores, tanto en edad como en espacios elegidos para disfrutar el alimento.