Los grupos más cercanos, como la familia, y los grupos entre las personas con problemáticas, son de suma utilidad en el tratamiento de adicciones. Proveen de soporte emocional y de contención en la recuperación. Es por ello, que es importante generar, sostener, fortalecer y reforzar los vínculos afectivos. Dialogamos con el Licenciado en Psicología, Ignacio Diaz Forciniti, integrante de la Comunidad Terapéutica Villa Miranda.

Una de las primeras metas a trabajar en la recuperación de la familia es en el sistema de creencias. Es importante contar con un profesional actuante que deberá descubrir y promover las propias cualidades y potencialidades en el proceso personal, familiar y social. Como así también, concientizar la importancia de un proyecto de vida realizable, y así promover el crecimiento y poder elaborar una mejor calidad de vida.

La adicción daña las relaciones familiares, haciendo muy difícil la expresión del amor sano. Con un tratamiento apto, se aprende a ejercer y brindar el amor que el codependiente siente por el adicto y le permite establecer límites sanos con claridad y firmeza.

El consumo problemático es asunto de todos, muchas veces pensamos que es una cuestión individual, pero esto no es así. Es un asunto que involucra lo social y sobre todo familiar. Es importante manifestarlo como una problemática social, de salud publica y salud mental.