Hoy, en nuestra columna de Vida Sana, hablaremos acerca de la codependencia, una condición psicológica en la cual alguien manifiesta una excesiva, y a menudo inapropiada, preocupación por las dificultades de alguien más o por un grupo de personas. Sobre el tema, dialogamos con la Lic. Romina Ormeño, Directora de la Comunidad Terapéutica Villa Miranda y la Lic. Mayra Naveda, quienes nos acompañan para reflexionar sobre estos tipos de vínculos y sobre los peligros y consecuencias para el autoestima personal.

El codependiente asume un rol arquetípico mesiánico que invade todas las áreas de su vida y suele olvidarse de sí mismo y sus necesidades gradualmente para centrarse en los problemas del otro (su pareja, un familiar, un amigo, una causa social, etc.), es por eso que es muy común que se relacione con gente «problemática», justamente para poder rescatarla y crear de este modo un lazo que los una. Esta condición es grave ya que al no sentirse correspondido puede hacerse daño a sí mismo e incluso a la otra persona.

La codependencia en la familia o en la pareja es una de las situaciones más duras y difíciles para salir de esta dinámica, ya que el sentimiento de culpabilidad, es decir, el hecho de «dejar al otro abandonado», es uno de los principales obstáculos para superarla. Por lo tanto, es necesario acudir a la ayuda de profesionales cuando el codependiente no puede librarse de este tipo de situaciones.