A partir del próximo domingo, cuando vence la tercera prórroga del aislamiento social obligatorio, habrá «cuarentenas a la carta» en cada jurisdicción. El Poder Ejecutivo Nacional se limitará a disponer una extensión temporal de la medida de dos semanas más, hasta el 24 de mayo, pero será cada provincia la encargada de determinar su alcance en términos de actividades económicas o recreativas habilitadas, con la excepción del dictado de clases y la limitación del transporte público.

Después del rechazo de la mayoría de los distritos a las salidas recreativas de una hora anunciada por Alberto Fernández, la Casa Rosada delegará en cada gobernador la nueva fase de la cuarentena “administrada” que prorrogará hasta el 24 de este mes. Se trata de un sistema de cuarentenas “a la carta” donde cada jurisdicción deberá hacerse cargo de las actividades habilitadas, así como de las consecuencias sanitarias en términos de contagio que esas medidas podrían generar. Hasta ahora, el Gobierno nacional desplegó una doble vara en términos de aislamiento. Sacó a relucir el Código Penal para inhibir la violación de la cuarentena, pero en los hechos aplicó una política de tolerancia y “responsabilidad social” auto administrada.
En términos de aplicación rigurosa del aislamiento, sin flexibilización, el ministro de Salud de la Nación, Ginés González García, advirtió que los grandes centros urbanos son «el gran peligro» para los esfuerzos dirigidos a contener la pandemia del coronavirus Covid-19 y ratificó que la cuarentena «va a seguir», aunque de manera diferenciada en distintos puntos del país. «Vamos a seguir de distintas maneras en distintos puntos del pais. No es lo mismo en las provincias que no están teniendo casos, que en lugares en los que hay circulación…», explicó el funcionario al llegar a la provincia de Córdoba, junto al ministro del Interior, Eduardo «Wado» De Pedro.
El funcionario, al referirse a la situación de las grandes ciudades, dijo que «son el gran peligro y donde se puede desmarañar todo», por lo que, «si bien ya se están liberándose algunas actividades, hay que ir con el freno de mano». González García, en rueda de prensa, sostuvo que los primeros estudios en la población indican que «hay una circulación muy baja» del Covid-19 en la población, aunque estimó que «va a haber un incremento, aunque controlado por nosotros». «No podemos evitar la pandemia. Lo que tenemos que evitar es que la situación sea más dura, para que el sistema responda», sintetizó.Este fin de semana, los ministros González García y De Pedro fueron recibidos por el gobernador de Córdoba, Juan Schiaretti, y entregaron insumos médicos destinados a la lucha contra el coronavirus, además de recorrer las instalaciones de una fábrica de respiradores mecánicos. «Las hipótesis más optimistas nos decían que íbamos a tener muchos más casos de los que tenemos hoy», resaltó el funcionario al hablar con los medios en el aeropuerto internacional Ambrosio Taravella, de la ciudad de Córdoba.

Al respecto, sostuvo que ese panorama alentador tiene que ver con el «comportamiento global ejemplar de la gente» y por haber «recuperado el sistema de salud» de un país que hasta hace poco «no tenía Ministerio de Salud y no tenía políticas de salud».

«Me siento orgulloso en un país federal que ha logrado una forma de trabajo con todas las provincias, y Córdoba en eso es un ejemplo», remarcó González García.

En cuanto al regreso de las clases, el ministro de Educación de la Nación, Nicolás Trotta, estimó que las zonas rurales podrían ser las primeras en regresar a clase en lugares que «tengan menor cantidad de vínculos con otras comunidades» y, tras recordar que eso «no es una decisión educativa, sino epidemiológica», aclaró que «falta muchísimo para dar ese paso». «Nuestra expectativa es que las clases puedan volver físicamente antes de que termine el año y ahora seguir sosteniendo este enorme esfuerzo de maestros, maestras, estudiantes y familias y buscar el mejor camino para que sigan estudiando desde sus casas», acotó. Trotta también agradeció «el enorme compromiso de los docentes, para sostener la continuidad pedagógica» y señaló que «ahí está la clave que los niños y adolescentes puedan seguir aprendiendo».

Fuente: Ambito