Las pérdidas de audición congénitas y adquiridas pueden ser tratadas para recuperar la capacidad auditiva, a partir del desarrollo tecnológico que permite contar con alternativas para tratar diversos tipos de hipoacusia con audífonos, implantes cocleares e implantes osteointegrados. Las intervenciones se están realizando en niños, en el Hospital de la Madre y el Niño, y hasta la fecha se realizaron 10 implantes de forma gratuita para aquellos que no tienen obra social. Compartimos diálogo en el aire de Radio Universidad con el Dr. Carlos Romero, Otorrinolaringólogo en dicho nosocomio.

Tipos de implantes

El implante coclear es para los chicos que tienen perdida auditiva prácticamente severa y profunda. También existen perdidas auditivas leves y moderadas, y en estos casos va un audífono. Cuando el audífono no da resultado recién ahí se puede estudiar un paciente para un implante coclear. Este procedimiento implica llevar a cabo una cirugía en la que previamente el niño pasa por la psicóloga y otros controles. El implante va sobre una serie de electrodos en el oído interno del paciente. No así los implantes osteointegrados, que mayormente son hipoacúsicas conductivas, en lo cual el sonido no puede entrar en el oído del nene o del adulto por una microtia, que es una deformidad, ya sea del pabellón o el conducto, que produce una estenosis, un cerramiento y no puede pasar el sonido de un oído.

Por otro lado, existe el implante oesteointegrado, que se realiza por cirugía, pero se pone el implante solamente en el hueso, diferente del coclear, y por fuera va un procesador que es parecido al audífono, que va bajo el cabello del nene, y es el que lo hace escuchar. El procesador en ambos casos es externo, en el coclear el implante va dentro del oído, pero por fuera también va un procesador como un imán.