La estafa se ofrece como un sistema de financiación rápido en el que los beneficios pueden llegar a ser del 800% (un rendimiento que no ofrece ninguna opción legal del sistema financiero). Sin embargo, para que eso suceda, se debe entrar en el «telar» aportando una suma de dinero a una determinada persona y comprometerse a conseguir que al menos otras siete personas hagan lo mismo para que, de esa forma, empiece a trabajar «la rueda». Dialogamos con el Dr. Jose Luis Ortiz, abogado penalista de la UNdeC.

A partir del lenguaje y la persuasión, los estafadores logran que las personas empiecen a participar e incluso quizás los primeros en caer en la trampa puedan completar un ciclo completo hasta obtener la «recompensa», con el agravante de que ellos mismos terminan funcionando como anzuelo de nuevas personas engañadas.

Es así como una joven de la ciudad de Chamical fue detenida unos días y luego excarcelada, en la causa abierta en su contra por estafa, a través del mencionado juego. Se sabe que la imputada invitó a miles de personas que debían aportar 18 mil pesos para participar en un juego piramidal, bajo la promesa de obtener importantes ganancias. Esa fue la base teórica del «juego», pero en los hechos, una de las pocas beneficiadas fue su creadora, que habría obtenido una suma cercana a los 150 mil pesos. Matías Moyano, el abogado de la joven, aseguró que en la red creada por ella «hubo otras cien personas» que «se repartieron unos siete millones de pesos» y por lo tanto, deberían también estar acusadas. Admitió de todos modos que unas 700 personas no recibieron nada a cambio del dinero invertido.

Aseguró, incluso, que «ella creyó que se trataba de un «sistema solidario y hasta ingresaron personas sin poner dinero. Uno de los motivos por el que colapsó el sistema es porque hubo gente que no aportó dinero y porque se acaba la población» de Chamical, donde el salario mínimo, en ese entonces, oscilaba entre los cuatro y los cinco mil pesos. Moyano subrayó que no eran tantos los que podían aportar la suma de 18 mil pesos para formar parte del juego. Incluso llegaron a participar personas de otras ciudades. Moyano afirmó que «a pesar del escándalo, el juego sigue vigente en la provincia» de La Rioja.