Luego de que ayer, en el primer anuncio del año, la Academia Sueca distinguiera con el Premio Nobel en Medicina o Fisiología a los científicos Michael Houghton, Harvey Alter y Charles Rice por descubrir el virus de la hepatitis C, hoy el comité anunció a los elegidos en Física.

Los especialistas Roger Penrose, Reinhard Genzel y Andrea Ghez fueron galardonados por sus trabajos sobre los agujeros negros por un lado, el primero de ellos, y por «el descubrimiento de un objeto compacto supermasivo en el centro de nuestra galaxia», los otros, en conjunto.

Así el premio quedó dividido en dos. La Academia Sueca de Ciencias reconoció al británico Roger Penrose «por el descubrimiento de que la formación de agujeros negros es una predicción sólida de la teoría general de la relatividad» y al alemán Genzel y a la estadounidense Ghez por sus estudios que brindan mayor información sobre el universo.

Según el comunicado de prensa del comité, Ghez, la cuarta mujer en la historia en ser distinguida en Física, y Genzel, lideran cada uno un grupo de astrónomos que, desde principios de la década de 1990, analiza una región llamada Sagitario A en el centro de la galaxia.

«Las órbitas de las estrellas más brillantes y cercanas al centro de la Vía Láctea se cartografiaron con una precisión cada vez mayor. Las mediciones de estos dos grupos concuerdan y ambos encontraron un objeto invisible extremadamente pesado que tira de las estrellas y hace que se apresuren a velocidades vertiginosas».

Sobre Penrose, explicó que utilizó «ingeniosos métodos matemáticos» para demostrar que los agujeros negros son una consecuencia directa de la teoría general de la relatividad. «En enero de 1965, diez años después de la muerte de Albert Einstein, Roger Penrose demostró que los agujeros negros realmente se pueden formar y los describió en detalle. Su innovador artículo todavía se considera la contribución más importante a la teoría desde Einstein».

Los Premios Nobel nacieron de la voluntad de Alfred Nobel (1833-1896), inventor de la dinamita, de legar una gran parte de su fortuna a quienes trabajan por «un mundo mejor». Tras los dos ya entregados, se esperan mañana el de Química, el jueves el Premio Nobel de Literatura y el viernes, el de la Paz. El lunes será el turno del de Economía.