Organizada por padres y madres de niños, niñas y adolescentes con autismo, además de profesionales autoconvocados, este domingo 28 de octubre habrá una barrileteada nacional para concienciar sobre la enfermedad. Dialogamos en el aire de Radio Universidad, con el Dr. Ruben Omar Sosa, médico pediatra y Jefe de Infectología del Hospital Pedro de Elizalde quien reúne, a través de barrileteadas, a miles de niños y adultos en campañas solidarias y de promoción de la salud, y con Mariel Páez, mamá de Ignacio (15 años) e integrante del grupo Asperger La Rioja.

El objetivo de esta propuesta, que pretende desarrollarse en todo el país, es visibilizar la realidad del autismo, y la necesidad de la reglamentación de la Ley 27.043 que fue sancionada en 2014 pero todavía no se aplica. Se eligió elevar barriletes azules sobre el cielo azul, y en todo el territorio nacional porque el color azul se ha transformado en símbolo del autismo. Representa de alguna manera lo que viven a diario las familias y las personas con TEA.

La idea surgió en el Museo del Papalote, como se le dice a los barriletes en México; y en la frase de Antonio Machado le encontró un sentido. “La infancia es la patria de los niños”, recuerda el pediatra. Es allí, en la experiencia de los chicos remontando un barrilete, en esos gratos recuerdos que se generan de ese encuentro familiar, a dónde apela permanecer con mensajes de promoción de la salud o las iniciativas solidarias. “Con los barriletes pasa algo muy especial. Los grandes saben cómo armarlo, es un juguete milenario que cruza generaciones y que a los chicos les encanta. ¿Quién no disfruta de una tarde en familia remontándolo? Esa experiencia es inolvidable. Y yo quiero que los mensajes de salud que promociono en cada actividad sean parte de su memoria”, afirma el Dr. Sosa.