Del 10 al 16 de junio se conmemora por segundo año consecutivo la «Semana Argentina de las Alergias Alimentarias», por lo que expertos de la Asociación Argentina de Alergia e Inmunología Clínica (AAAeIC) y otras disciplinas vinculadas al manejo de estos pacientes, insistieron en la necesidad de concienciar sobre la importancia de detección temprana y tratamiento precoz. Debido, a que cuanto más tarda el diagnóstico y el tratamiento de la alergia alimentaria, mayor es el riesgo de comprometer seriamente las curvas de crecimiento de los niños. Dialogamos con el Dr. Maximiliano Gómez, Director Científico de la Asociación Argentina de Alergia e Inmunología Clínica.

En general, los niños con alguna alergia alimentaria suelen debutar con 2 o más síntomas, tales como vómitos, reflujo, diarreas y/o deposiciones con moco y sangre (60% de los casos). La condición puede también afectar la piel, presentándose con eczemas importantes, urticarias y/o edemas en labios y párpados, inmediatamente a la ingesta del alimento ofensor.