Su historia comienza a fines de 2016 cuando Sebastián Insúa decidió recorrer el continente americano en bicicleta. En un año cruzó la desafiante Patagonia desde Ushuaia hasta Córdoba por Argentina y Chile, adoptando una forma de vida en la que predomina la naturaleza y la libertad, compartiendo experiencias, aprendizajes. Tiempo después, su camino lo llevó a conocer «el Amor Incondicional con forma de perro callejero», a quién llamó «Nguru», un pastor alemán que encontró en su viaje por el sur de Mendoza.

«En enero de 2016 despegamos de Ushuai, en lo que esperábamos que sea un viaje de cinco a nueve meses, para llegar hasta la Quiaca, pero se transformó en un recorrido de casi tres años luego de conocer a mi compañero de rutas», expresó Sebastián.

De esta manera, siguió comentando sobre sus aventuras, recordando que «en el 2017 nos dedicamos a mejorar la salud de Ngu, sanándolo y entrenándolo para nuevos desafíos, adaptamos la bici para viajar juntos y descubrimos el placer álmico del montañismo subiendo distintos cerros. Ya en el 2018 retomamos el viaje y nos fuimos de lleno a la Cordillera de los Andes y la Puna argentina recorriendo sus caminos y coronando cumbres de hasta 6300 msnm».

De este modo, finalizó hablando sobre el cierre de este recorrido, comentando que «en Agosto de 2019 cumplimos el objetivo inicial de llegar a la Quiaca, recorriendo más de 16300 kilómetros de estas tierras. Ahora estamos en casa con la familia escribiendo el libro de viaje y planificando nuevas aventuras».

La odisea de Sebastián se puede seguir en su página de Facebook Rodar Tierra donde va documentando su viaje en fotos y reflexiones, y siempre junto a su mascota inseparable.